El origen del aceite de oliva

El origen del aceite de oliva

El origen del aceite de oliva es incierto. Bueno, para ser más exactos. No hay acuerdo entre los historiadores para consensuar en qué punto exacto se extrajo el primer aceite de oliva.

De todas formas existe un consenso bastante generalizado que coincide en señalar la primera producción de aceite de oliva en la zona que actualmente conocemos como Líbano, Siria, Palestina e Israel, aunque se trataba de aceituna silvestre.

No podemos olvidar que el aceite de oliva nace de “presionar” la aceituna hasta extraer el aceite. Por tanto, cuando hablamos del origen del aceite de oliva, debemos pensar en cuándo el ser humano “exprimió” el fruto. No en la datación de la existencia del primer olivo que seguramente será mucho más antiguo.

De lo que no cabe ninguna duda y en esto coinciden todos los historiadores es que el olivo es el árbol insignia de todo el Mediterráneo. Y de lo que no cabe ninguna duda tampoco es que el aceite de oliva es el principal alimento de la Dieta Mediterránea.

Es decir, entorno al aceite de oliva se ha conformado un modelo de dieta saludable. Se  compone de cereales, pan, legumbres y frutas y verduras. Y que jamás deberíamos abandonar.

La religión y la belleza en el origen del aceite de oliva

Podemos hablar del origen del aceite de oliva en los tiempos del paleolítico superior. Hablamos de unos 12.000 millones Antes de Cristo.

En el siglo XVI Antes de Cristo son los fenicios los que ya están distribuyendo aceite por las islas griegas desde Creta. Del XIV al XII llegó a Grecia y Macedonia. De ahí pasó a Egipto y otros pueblos.

Pero de lo que se tiene constancia real es que los primeros usos del aceite de oliva no tuvieron nada que ver con los gastronómicos.

Si nos situamos en el Egipto de los faraones vemos que este alimento era utilizado para iluminar los templos religiosos y para aplicarlo en el cutis con claros efectos estéticos o cosméticos.

De lo que no cabe duda es que fueron los egipcios los primeros en comercializar el aceite de oliva. De ello da fe el hecho de que en el interior de pirámides y cámaras funerarias se han encontrado en diferentes excavaciones arqueológicas vasijas y ánforas en cuyo interior todavía se conservaba este alimento.

Pero la gran expansión del olivo se da, evidentemente con Imperio Romano. Lo consideraban un alimento de gran importancia. Incluso establecieron una ley que libraba del servicio militar a quien plantase unos cuantos olivos y los extendieron por todo el imperio.

Sobre el siglo IV Antes de Cristo es cuando llega a la Península Ibérica. En poco tiempo se convierte en una de las grandes zonas productoras del mundo junto con Italia.

Es cierto que los fenicios trajeron olivos a España en el 1050 Antes de Cristo. Sin embargo fue de manera casi testimonial. No fue hasta la época romana cuando la Península quedó inundada por olivos.

La importancia de la dominación árabe

Desde luego que nadie duda de la importancia de fenicios y romanos en la introducción del olivo en la península, aunque bien es cierto que se han encontrado en varios asentamientos huesos de aceituna mucho más antiguos, aceitunas, evidentemente, silvestres.

Pero debemos dejar constancia de la importancia de la civilización árabe. La conquista musulmana vino acompañada por la introducción de sus propias variedades. Estas variedades se asentaron más bien en el sur de España. Los árabes trabajaron denodadamente para expandir su cultivo en toda la Península.

Tanto es así que las palabras castellanas aceituna, aceite o acebuche tienen raíz árabe. La palabra española “aceite” proviene del árabe “al-zait”. En árabe significa “jugo de aceituna”. El aceite de oliva aparece también en el Corán, como también aparece en la Biblia. Otro dado que demuestra su importancia en todas las civilizaciones.

Reyes Católicos y Descubrimiento

En la época de los Reyes Católicos ya se tomaba una especie de gazpacho aderezado por aceite de oliva y vinagre. Este plato formó inmediatamente parte de la dieta de Andalucía y Extremadura.

Y como no podía ser de otra manera fueron los españoles los que introdujeron el olivo en muchos países de Sudamérica. En concreto en Argentina, México, Perú y Chile. Ahora mismo, una de las grandes zonas productoras de aceite de oliva es California.

España, a la cabeza en producción

La mitad de la producción de aceite de oliva se encuentra en España, según las cifras ofrecidas para la campaña 2018/2019 del Departamento de Estudios Oleícolas del Centro de Excelencia de Aceite de Oliva de Gea.

En concreto el número de toneladas que se producirán ascienden a 1.580.000 toneladas.  Grecia ocupa el segundo lugar. En el tercero se sitúa por primera vez Turquía adelantado así a la tradicional Italia. En quinto lugar aparece Túnez. Le sigue a Túnez Portugal, Marruecos y Siria.

En Masía El Altet aportamos nuestro granito de arena para que España continúe siendo el país líder en producción de aceite de oliva. Para ello no dudamos en investigar. También en utilizar la más moderna tecnología de la alimentación. Así es como conseguimos uno de los mejores aceites de oliva virgen extra del mundo. No dejamos de tener en cuenta que el aceite es un alimento fundamental para entender la historia y la cultura del Mediterráneo.

Esto es todo lo que te queríamos contar sobre el origen del aceite de oliva.  Va más allá de un alimento. Ha conformado toda una cultura. Fenicios, romanos, árabes… y hasta la época actual, convirtiéndonos en líderes de producción de aceite de oliva.

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